MariteOtero en "Un Mundo Sin Igual" Banco Exterior

martes, 17 de noviembre de 2015

Entrena tu cerebro


Columna Marité con Garras
Publicado originalmente en la Revista E-Integral #37
María Teresa Otero @Mariteotero
marite.otero@gmail.com

La felicidad no es una meta es una forma de vida repiten con frecuencia los motivadores de vida, sin embargo la felicidad también depende de resultados de procesos puramente fisiológicos, esta idea está basada en las investigaciones que hacen referencia a la Neuroplasticidad.

Inicialmente los investigadores apuntaban a que los cambios en la estructura cerebral solo podían llevarse a cabo durante nuestra niñez, investigaciones más recientes demuestran que el cerebro continúa creando nuevas conexiones neuronales y alterando las ya existentes con el objetivo de adaptarse a nuevas experiencias, aprendiendo de la conducta y de la nueva información.

Un poco de teoría: El cerebro está conformado por más de 100 mil millones de neuronas, hoy en día gracias a los importantes avances científicos conocemos que el cerebro tiene la capacidad de reorganizar sus rutas neuronales, crear nuevas conexiones e  incluso crear nuevas neuronas como en el hipocampo.

Los primeros años de vida son de rápido crecimiento para la estructura cerebral. Al nacer, cada neurona de la corteza tiene unas  2.500 sinapsis. Con tres años, este número aumenta a 10.000 sinapsis por neurona. Un adulto, por su parte, tiene la mitad.

¿Me sigues? La primera vez que leí esta información quedé sorprendida, ¿cuál es la causa de la disminución? Comencé a pensar si eso explicaría la razón por la cual los niños aprenden más rápido que los adultos, resulta que a medida que ganamos en experiencias y nuevas conductas las conexiones sinápticas se fortalecen, mientras aquellas que no se usan son eliminadas. Este proceso se conoce como la poda sináptica. Las neuronas que utilizamos con mayor  frecuencia desarrollan conexiones sólidas y las que se utilizan poco eventualmente mueren.

Partiendo de los resultados de estas investigaciones, podríamos detenernos en la idea de programar nuestras neuronas para la felicidad, si por el contrario, nuestro actuar enseña a nuestra materia gris a interpretar y aceptar lo que nos ocurre de forma negativa, dará igual lo que vivamos ya que basados en nuestra programación no podremos sacar provecho de ello.

Con frecuencia voy a un centro de belleza y relajación, uno de estos días me acosté en una camilla masajeadora (todos deberíamos de tener una en casa), comencé a sentir un movimiento reconfortante y cálido en mi espalda, planee estar allí por al menos 20 minutos, sin embargo no habían transcurrido cinco minutos cuando ya quería salir corriendo, era como si a mi mente le hubiesen subido todo el volumen, iba de un pensamiento a otro sin freno, ni control.

Lo que generalmente nos complica a todos es que estamos mucho tiempo en el estado de distracción de la mente y este modo de funcionar cuando se extiende en el tiempo y se hace crónico genera infelicidad, frustraciones e insatisfacción. La mente está desatenta e inquieta, convirtiéndose en el caldo de cultivo para la ansiedad y la preocupación.

Ejercita tu cerebro, no solo el cuerpo necesita entrenamiento, nuestra mente también debe llevar a cabo algunas repeticiones con disciplina para mejorar su potencial, acá te comparto algunos ejercicios básicos.

Meditar para crecer. Hace casi dos décadas se estudió el cerebro de personas amantes de la meditación y se observó la activación del área prefrontal izquierda, asociada a las emociones positivas: bondad, amor, aceptación, equilibrio. Los meditadores ya sabían por auto observación que entrenando sus mentes podían ser más felices, los científicos corroboraron sus teorías.  

Un estudio de Harvard publicado en 2011, demostró que después de 8 semanas de meditaciones diarias de 27 minutos, ya era detectable un aumento en la densidad de la materia gris del hipocampo de los participantes.

Cuando meditamos logramos sortear la emergencia de cualquier circunstancia con una actitud de amabilidad, activamos la resiliencia y convertimos las dificultades en oportunidades de vida. Esta preparación conduce a un estado armónico aún en los momentos más complicados, que a decir verdad es cuando más necesitamos de paz interior.

Nuestros pensamientos más profundos se reflejarán en nuestro comportamiento. Si somos capaces de centrarnos en lo positivo y pensar en el futuro como un abanico de posibilidades, no solo lograremos ser más felices sino que además lograremos mayor productividad en nuestro quehacer diario.

Sentarse en un lugar tranquilo, cerrar los ojo y rememorar uno de tus momentos más felices puede ser una manera para favorecer nuevas conexiones neuronales

Hormonas de la felicidad. La dopamina liberada por el cerebro está ligada al placer, la motivación y la cognición, hacer ejercicios, realizar una actividad que nos apasione (en mi caso bailar, leer, escribir), alimentarse correctamente, hacer el amor, son acciones que contribuirán con la producción natural de estos químicos.

Por otra parte, algunos estudios han demostrado que anticipar mentalmente una actividad agradable incrementa automáticamente nuestros niveles de endorfinas, (piensa como te sientes cuando sabes que verás una película que has esperado durante mucho tiempo) Si no hay nada cercano sobre lo que emocionarse, es recomendable fijar una actividad agradable en un calendario, así lo tendremos a mano cada vez que queramos subirnos el ánimo.

Duerme Más. Según los especialistas los estímulos negativos se procesan en la amígdala y los positivos en el hipocampo, la falta de sueño afecta con mayor intensidad al hipocampo, es por ello que las personas que duermen mal tienen mayor tendencia a recordar con intensidad los eventos negativos dejando pasar los positivos.

Sonríe. Muchos son los estudios que confirman que el simple hecho de sonreír favorece nuestro bienestar, nuestros pensamientos más profundos, lo fisiológico y lo mental están mucho más conectado de lo que pensamos, comienza por esbozar una sonrisa y luego convierte el gesto en un hábito.  

Sé altruista. Diversos estudios demuestran que los actos de bondad afectan positivamente nuestra salud, además de reducir estrés. Desde lo más sencillo como  sostener la puerta, ayudar a cruzar la calle, llevar las bolsas de una persona mayor, son actos cuyos efectos pueden durar días. Las investigaciones apuntan a que los efectos de la bondad son más potentes cuando se concentran en una día de la semana.

Gasta (pero no en cosas). Gastar dinero en experiencias que impulsan las relaciones, sobre todo con otras personas, produce emociones positivas más potentes y duraderas que la compra de objetos materiales, estas experiencias pueden ser salir a comer, ir a un concierto, hacer paseos familiares, agrega a la lista tu actividad preferida.

Ser feliz y optimista es el resultado de un proceso mental que requiere trabajo, entrena, persiste, si lo crees lo logras.







miércoles, 30 de septiembre de 2015

Baila con la Adversidad



Columna Marité con Garras
Publicado originalmente en la Revista E-Integral #36
María Teresa Otero @Mariteotero
marite.otero@gmail.com

“Bailar con la adversidad y luego convertirnos en la melodía que inspire a otro a crear su propia danza de sanación” Me atrevo a decir que todos hemos sido protagonistas de adversidades o circunstancias difíciles de afrontar, como la pérdida de un ser querido, una enfermedad, accidentes, separaciones, abandonos, negocios fracasados y pare usted de contar, con frecuencia solemos ser especialistas enumerando nuestras desdichas. 

Con el pasar del tiempo y luego de experimentar en carne propia algunos reveses de la vida, he llegado a la conclusión que más que percances se trata de impulsos espirituales, de oportunidades de empezar de nuevo, que tomadas de la manera correcta permiten la evolución del ser humano y su capacidad para reinventarse. 

Si del cielo te caen limones... 
Me refiero a la resiliencia, mucho se ha escrito sobre resistir a la adversidad, mi propuesta va enfocada en “bailar con la adversidad” literal o metafóricamente, la preferencia es tuya. Lo importante es fluir con ella y exprimir las vitaminas y nutrientes de los problemas como una fruta amarga pero con muchas bondades.

En los procesos de mis quimioterapias, salía de recibir tratamiento y viajaba a mi ciudad a bailar, bien sea en la boda de algún primo, en un local nocturno o en mi habitación a puerta cerrada, bailar me hacía reír, disfrutar, y ese gozo mi cuerpo lo agradecía fortaleciéndose y preparándose para nuevas batallas. 

Algunos me veían bailar, tan blanca como la leche y con toda la cabeza rapada, créeme que en todas las oportunidades alguien regresó días después a comentar que luego de esa imagen, reflexionaba con frecuencia sobre la forma de vivir la vida, a mi me encantaba y me apasiona poder compartir esa energía. 

El baile en cuerpo y alma:
Bailar tiene múltiples beneficios físicos, cardiovasculares y respiratorios, tu piel incluso lucirá más tersa y luminosa. 
El baile favorece el drenaje de líquidos y toxinas de tu cuerpo y la eliminación del exceso de grasas. Es una buena forma de quemar calorías. Combate el sobrepeso, la obesidad y los niveles elevados de colesterol.
Bailar te ayuda a corregir las malas posturas corporales, fortalece distintos grupos musculares y aumenta tu flexibilidad, tu fuerza y  resistencia. Con el baile mejorará tu agilidad y coordinación de movimientos, así como tu equilibrio. Es un buen ejercicio para tu cerebro, mejora tu concentración y tu memoria.
Bailar también mejora tus relaciones personales, es una excelente manera de superar la soledad y la timidez y establecer nuevas relaciones, te permitirá relajarte y liberar tensiones.
Potencia tu autoestima, te ayuda a expresar tus emociones y canalizar la adrenalina. Bailar te levanta el ánimo, te hace cantar, sonreír, disfrutar el milagro de estar vivo. 
Bailar fortalece tu confianza y la claridad de pensamiento, si lo haces de noche irás a la cama con una sensación que te has quitado un gran peso del cuerpo y del alma. 
Bailar es divertido, y nos merecemos la diversión aún más en nuestros peores momentos, la música consigue que expreses tus sentimientos y te dirige a un estado de alegría duradera.

Muchos me preguntan como puede un paciente de cáncer, o una persona recién separada, o alguien que enfrenta un quiebre económico, decidir bailar, sonreír, tener una actitud positiva. Siempre digo que se hace con determinación y la determinación duele al principio pero al pasar los días se convierte en un hábito placentero que te obliga a tomar la adversidad y convertirla en una oportunidad de lo que quieras, desarrollo personal, aprendizaje e incluso de negocios. 

Se trata de reconstruirte, de curtir la piel y no el corazón, la adversidad no te hace insensible, al contrario te vuelve empático para entender a otros que también pasan por situaciones similares y necesitan una mano, un apoyo, un guía, entonces puedes convertirte en inspiración, en motivación, en una venda que ayude a otro a salir victoriosos de sus heridas. 

¿Por dónde comenzar? No soy psicóloga ni especialista en conductas humanas o espirituales, escribo desde la experiencia y las emociones de mi historia, puedo decirte que cuando me consumía el dolor, me acostaba en mi cama y trataba de identificarlo, era un dolor real, identificaba miedos, tristezas, frustraciones, injusticias (o lo que yo consideraba injusticias) lloraba, apretaba los dientes, golpeaba la cama y luego el necesario silencio, cuando mi corazón se calmaba, oraba y visualizaba la paz, el futuro, lo que anhelaba.

No se en que creas tu, pero hace un par de días pensaba que lo que la vida me había quitado, Dios me lo estaba multiplicando con creces y sin medirse. Por supuesto que toma su tiempo, pero cuando se está en la sintonía correcta es un tiempo que pasa volando mientras te disfrutas los hijos, la familia, el trabajo, los amigos, tus pasiones. 

Todos los días al levantarme doy gracias a Dios por la oportunidad que me da de vivir, pasado el día, a la hora de dormir, a veces siento temor de lo vulnerable que soy, entonces me declaro sana una y otra vez y pienso que mientras esté con vida serviré a la comunidad, a los amigos, a los desconocidos, al que se quiera dejar motivar. 

Escribo sobre una resiliencia que trascienda lo individual, está claro que debemos empezar por nosotros mismos y cuando te sientas encaminado en el proceso, te invito a ayudar a otros a surfear la ola de la desdicha para transformarla en una oportunidad de éxito, pero sobre todo de amor propio, será beneficioso para todos, porque sirviendo al prójimo (sin ánimos de parecer una fanática religiosa) continuamos creciendo mental y espiritualmente. Es el momento de bailar con las adversidad y luego convertirnos en la melodía que inspire a otro a crear su propia danza de sanación, sin duda #congarras . 

miércoles, 1 de julio de 2015

Actitud positiva, alimento para la felicidad




María Teresa Otero @MariteOtero
Publicado originalmente en la Revista E-Integral #34
Columna #MariteconGarras


Cuando me diagnosticaron Cáncer de Mama nunca imaginé que la lucha por mi vida traería como consecuencia una transformación plena y gozosa, comencé a vivir un proceso de quimioterapias con 31 años de edad, un matrimonio fallido y muchas frustraciones, luego del primer impacto de la noticia tome una decisión que marcaría un antes y un después en mi historia, decidí asumir una actitud positiva y transformar cada obstáculo en una oportunidad de éxito. 

La actitud positiva no se trata de repetir frases alentadoras que no asumes como filosofía de vida, tampoco es una fórmula mágica que desaparecerá los obstáculos que se presenten en el camino, la actitud positiva es el primer paso para preparar nuestra mente y nuestro cuerpo, con la finalidad de encontrar la solución a la adversidad.

Cuando la actitud positiva se instaló en mi vida comencé a observar importantes cambios sumamente alentadores para mi recuperación, mi oncóloga clínica se sorprendía de mis exámenes de sangre que arrojaban estupendos resultados, cuando me preguntaba sobre qué había hecho para mantener mi salud fortalecida yo sonreía y respondía “la he pasado bien, he sido feliz”.

Quizás te preguntes ¿cómo una persona que pelea con un cáncer puede ser feliz? Hoy puedo responderte bajo mi propia experiencia que  valorando cada minuto de su vida y entendiendo la felicidad como este instante en el que ahora escribo para ti y me siento afortunada de entregarte un mensaje, que no es utópico es tan real como que ahora mi cuerpo ha sanado de tanto amor y tanta dicha.

Decía William James “El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al modificar las actitudes de su mente”. Y es que la actitud positiva ayuda a nuestra mente a pensar libremente sin las pesadas cadenas de nuestros miedos, esto permite que las ideas y soluciones revoloteen en nuestra mente y nos volvamos creativos y oportunos.

La Fe puede Mover Montañas

Según David Schwartz: “Cuando la mente no cree, atrae las razones para sustentar el fracaso. Por el contrario, la actitud de creer que se puede, genera la fuerza, destreza y la energía que necesitamos para hacernos salir airosos. Cuando creemos que podemos hacerlo, el cómo hacerlo surge”.  En mis cursos motivacionales siempre hago hincapié en que “si lo crees, lo sientes, lo logras” Cuando le cerramos el paso a la duda nuestro sistema inmunológico se pone la armadura para enfrentar cualquier batalla de pie y luciendo los dientes con una fantástica sonrisa.

Cuando nuestra actitud es negativa nos volvemos amargados, pesimistas, débiles, afectamos nuestra autoestima, nos deprimimos y enfermamos, quebrantando la creencia en nosotros mismos, en Dios y en las personas que nos rodean.

Desarrollar una actitud positiva exige compromiso, un esfuerzo permanente en dónde el ánimo, el entusiasmo y la esperanza debe ir alimentándose de nuestras ganas de transformar esa decisión en un hábito, y como todo hábito es necesario la constancia para adquirirlo.

Por otra parte a medida que vas avanzando en esta oportunidad de vivir aferrado al lado maravilloso de la vida, vas aprendiendo a identificar los saboteadores (los miedos, las dudas, la incertidumbre o la desesperanza).

Aunque yo me declaré sana desde el primer momento que me diagnosticaron cáncer y los resultados de mis tratamientos eran sumamente positivos, una noche luego de cenar una ensalada sentí un dolor muy fuerte en el estómago, fui a la cama a tratar de descansar y sin darme cuenta en fracciones de segundo pensé que quizás el cáncer de seno había hecho metástasis en mi estómago.

No tuve oportunidad de sufrir ante semejante pensamiento,  porque mis alarmas comenzaron a identificar al enemigo, apreté los ojos con fuerza y pensé “esto es una reacción a la quimioterapia, en una hora estaré bien, solo necesito descansar” sorprendentemente en una hora ya estaba bien y tomé nota metal que si alguna vez volvía a sentir un dolor semejante  entonces me enfocaría en un tiempo menor para mi recuperación.  

En este sentido es oportuna la exhortación del apóstol Pablo expresada a los Filipenses (4:8): “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.

Concentrar nuestra atención en lo que realmente vale la pena, en lo que es digno de amor y de respeto; no en lo malo o injusto, es necesario dejar de pensar ¿por qué me pasó a mi? y enfocarnos en ¿cómo puedo aprovechar esto que ahora me sucede para evolucionar?. 

Enfocar nuestros pensamientos en lo puro, lo amable y no en lo que incita a la discusión, ni en la calumnia o los desaires, sino en aquello que hace que la gracia fluya, que la piel se erice, aprender a alegrarnos cualquiera que sea la situación, alejar la resignación de nuestras vidas, manteniendo un estado de alegría y optimismo, es la filosofía de vida de quien promueve y aspira paz. 

Cuando me tocó raparme el cabello como consecuencia de las quimioterapias, decidí que la ocasión fuera casi una fiesta familiar, fue tanta la alegría que había en casa que mis hijos decidieron rapar sus cabezas y ser solidarios conmigo, tomé fotos y las colgué en mis redes sociales, salí a la calle con desparpajo, esa actitud atraía a muchas personas, me daba la oportunidad de enviar un mensaje y los medios de comunicación comenzaron a fijarse en mi, no tanto en mi historia sino en cómo la vivía bailando aún sin música. No lo tenía planificado, sin embargo la actitud positiva siempre traerá grandes resultados, así que el esfuerzo bien vale la pena.


La actitud positiva es una habilidad que se puede aprender, es una postura con que elegimos enfrentar las circunstancias de la vida, envuelve la manera en que comunicamos nuestros sentimientos a los demás, porque a medida que somos felices comenzamos a sentir esa necesidad de transmitir “el secreto” para que quienes nos rodeen también puedan disfrutar del milagro de sonreír incluso ante la adversidad.

No importa el tipo de circunstancia que nos toque vivir, siempre podremos elegir ser feliz. El vivir por encima de las cosas básicas es una elección de esas que se hacen #congarras  


Taller #TUEMPRESAENLARED

La Asociación Civil Cámara de Comercio e Industrias de El Tigre y @MariteOtero te invitan a participar en el Taller #TUEMPRESAENRED
Gestiona tus Redes Sociales



Temario:
1. Claves del consumo 2.0
2. Plan de marketing 2.0 – Estrategia digital
3. SocialMedia
4. Redes sociales y herramientas para gestionarlas
Palabras e imágenes, contenidos a compartir, formato de publicaciones de imágenes, estrategias para aumentar el alcance y las ventas de tu negocio.
• Facebook
• Twitter
• Google+
• Linkeding (Cómo reclutar talento en Linkeding)
• Instagram 

• Pinterest
5. Hashtags en Redes Sociales
6. Labores diarias Community Manager
7. Marketing de Contenido – Marketing emocional
8. Calendario de contenidos para Social Media,
horarios efectivos para publicar en Redes Sociales.
9. Tipos de usuarios
10. Concursos en Redes
11. Engagement, grado en el que el consumidor interactúa con tu marca.

Para reservar el cupo y recibir la planilla de inscripción debes contactarnos:
Teléfonos: 0283-2352248 / 0414-8107605
Correo Electrónico: camaradecomercioeltigre@gmail.com
Inversión: 5.000Bs + IVA
Incluye certificado, refrigerio, almuerzo.
Fecha: Sábado 11 de julio 2015
Lugar: Cámara de Comercio El Tigre - Av Peñalver
Hora: 8:00am a 12:00m - 1:00Pm a 4:00pm
Cupos Limitados.

¿Eternamente joven? Cuestión de Actitud.




“Disfruta de la sabiduría de la experiencia con el ánimo de los años mozos”

María Teresa Otero @MariteOtero
Publicado originalmente en la Revista E-Integral #35
Columna #MariteconGarras

Recuerdo cuando era niña pasar horas jugando a ser grande, me desesperaba la llegada de la edad, yo quería empujar los meses y tener licencia para maquillarme, asistir a un local nocturno, tener novio sin reproches, dejar de tener horas límites para regresar a casa aunque el cumpleaños fuera de la vecina.

Creo que la mayoría recuerda tiempos pasados con nostalgia, existe un dicho popular que reza: “Cuando éramos felices y no lo sabíamos” la pregunta es ¿por qué no lo sabíamos? Yo al igual que muchos no fui educada para la felicidad, cuando te reías mucho alguien decía (otra vez la sabiduría popular) “te estás riendo mucho seguro que vas a llorar” o “Tienes una cara de felicidad, algo malo habrás hecho” Después de un gran gozo casi se instalaba un ratón moral en mi vida.

Lo cierto es que más rápido de lo que imaginé llegó el día para maquillarme, tener edad para clubes nocturnos, ser profesional, ser esposa, ser mamá, ser ex esposa, ser supervisada y supervisora, pasaron los años y equivocándome una y otra vez aprendí a ser feliz y sin ningún ratón moral, es lo que llamo: las ventajas de las experiencias.

Diversos estudios parecen señalar que “felicidad de la juventud” puede ser sólo un mito, pues todo parece apuntar a que existe una etapa más feliz: la vejez. Según especialistas las personas mientras más edad tienen son más felices, yo creo que efectivamente es así cuando te has dedicado a cultivar la mente, el espíritu y hasta tu cuerpo.

Uno de los estudios que recuerdo fue el realizado en la University of Michigan, Ann Arbor, en Estados Unidos, con la revelación de que la vejez no sólo trae consigo los síntomas propios de la edad, también conlleva cierta felicidad intrínseca. Y es que con la edad aprendemos a manejarnos mejor con las idas y venidas de la vida, por lo que tenemos la capacidad para sentirnos más felices.

Independientemente de las velas que apagues en tu torta de cumpleaños, es importante el hábito de mantener un espíritu joven, alegre y ansioso por vivir cada día con intensidad, darte el espacio y la oportunidad para maravillarte del milagro de estar vivos en cada momento.

Particularmente la única condición con la que aceptaría regresar el tiempo y vivir mis años primaverales es retomar aquellas épocas sin olvidar lo aprendido, sabemos que es imposible, lo que si es un hecho es la oportunidad que tenemos hoy de vivir cada día como si no hubiese un mañana, disfrutar de la gente y de las cosas que nos apasionan.

Si te agrada la idea de ser eternamente joven me atrevo a compartirte algunas sugerencias para mantener el ánimo de la juventud aliado con la vibrante experiencia del pasar de los años.

Bienvenida a la aventura. El tiempo se encarga de instalar la seguridad en nuestras vidas, por ello es importante sacudirse la rutina, despedirse de la zona de confort y seguridad, intenta implementar nuevas actividades a tu vida diaria, aprende un baile o un idioma nuevo, estrénate con algún deporte, inscríbete en clases de música, lo importante es seguir descubriendo todo aquello que te haga feliz.

Desarrolla una mayor resiliencia. Se trata de la resistencia frente a la adversidad junto a la capacidad para reconstruirte, saliendo fortalecido del conflicto, es mantener una actitud vital positiva a pesar de las circunstancias difíciles, consiste en transformar la derrota en oportunidad de desarrollo personal.  Ahora estás preparado para ser resiliente.

Experiencias = Oportunidad de éxito. Orgulloso de tu experiencia, utiliza tus vivencias como un portal para la evolución, ya reíste, lloraste, te equivocaste y saliste adelante ¡eres un sobreviviente! celebra la sabiduría que obtuviste con el transcurso del tiempo tomando riesgos, el autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, atrévete a trazarse metas más objetivas tomando en cuenta tus necesidades, sueños y los recursos de los que dispones para conseguirlas.

Disfruta de las diferencias. La madurez te permite entender las diferencias de caracteres, así que ser tolerante te permitirá llevar una vida mucho más placentera, sin emociones que carguen tu espíritu de energía negativa. Olvida el dramatismo de la juventud sin experiencia.

Practica la conciencia plena. Ahora que ya no tenemos apuros es importante practicar el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y tienen una gran capacidad de aceptación, el pasado forma parte del ayer y el futuro no debe aturdirnos con la incertidumbre. Disfrutar de los pequeños detalles sin perder la capacidad de asombro ante la vida.

Cultiva tus amistades. No permitas que tus múltiples actividades te aparten de tus amistades, compartir con ellos te permitirá gozar de la eterna juventud, rodéate de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evita a aquellos que se comportan como vampiros emocionales, crea una red de apoyo y diversión.

Se flexibles ante los cambios. Aunque ya tengas una autoimagen muy clara y sabes perfectamente qué quieres lograr, también tienes la suficiente flexibilidad como para adaptar tus planes y cambiar tus metas cuando es necesario.

Tenaz en los propósitos. El hecho de que seas flexible no implica que renuncies a tus metas, al contrario, si algo te debe distinguir de la juventud sin experiencia es entender que ya no luchas contra molinos de viento, sino que aprovechas el sentido de la corriente y fluyes con ella.

El humor, aliado de la eterna juventud. Ser capaz de reírte de la adversidad y sacar una broma, ser capaz de reírte de ti mismo es fundamental, la risa debe convertirse en nuestra mejor aliada para mantenernos jóvenes y optimistas.

Para mi, lo ideal es impactar positivamente nuestras vidas y la de los demás, trascender en armonía, lograr un equilibrio entre el cuerpo y el espíritu, que cada instante de tu vida sea único y significativo.

Las experiencias a lo largo de la vida conllevan la adquisición de conocimiento, y eso nos hace más felices, incluso frente a la adversidad. Y es que la eterna juventud debe sembrarse y cosecharse #congarras.