MariteOtero en "Un Mundo Sin Igual" Banco Exterior

lunes, 2 de julio de 2012

Se aprende más a través del juego

*Padres e hijos se relacionan de mejor manera. 


María Teresa Otero 
mtotero@cadena-capriles.com

El juego es una actividad esencial en el desarrollo del niño, que no solo va a influir en la  capacidad posterior del infante para adquirir y asimilar nuevos aprendizajes, sino que además permitirá su adaptación en la sociedad. 

Para Ignacio Moreno, psicólogo social y cofundador de la Asociación Civil Asesoramiento Lúdico Educativo del Potencial Humano  (ALEPH) “El juego es profundamente humano, es un derecho de grandes y pequeños, tiene que ver con una actitud ante la vida”. 

El juego es considerado una actividad social por excelencia, en la cual se pueden identificar un recurso creador y un sentido mental , puesto que intervienen el desarrollo sensorial, motor, muscular, psicomotriz, y otros elementos como el  pensamiento, emoción y sentimientos infantiles, el niño pone a trabajar durante su desarrollo todo el ingenio e inventiva que posee, su capacidad intelectual y creativa. 

El juego tiene, además, un claro valor social, puesto que contribuye a la formación de hábitos de cooperación, de enfrentamiento con situaciones vitales y, por tanto, contribuye en la adquisición de un conocimiento más realista del mundo. “Tenemos la responsabilidad de recuperar el juego social, de tomar los espacios públicos con actividades, incitando a otros a unirse” afirma Moreno. 

Actualmente la mayoría de los proyectos educativos se llevan a cabo a través del juego, dado que se considera el mecanismo de aprendizaje más importante para el niño. Un modelo lúdico hará que el niño se interese por diversos temas y es tarea de los maestros, padres y adultos significativos guiarlos hacia un aprendizaje certero.  

En las vacaciones. En algunos días finalizará el año escolar pero no los procesos de aprendizaje de los pequeños de la casa. Es importante que padres y familiares se involucren en la experiencia de educar a través del juego, esta actividad se puede realizar con toda clase de objetos que tengamos a mano en casa, podemos ayudarles a construir todo un mundo de fantasía e impulsar el  desarrollo de la creatividad y capacidad artística innata en ellos, aún más en una época en la que precisamente lo que se necesita es saber pensar de una manera más creativa para poder encontrar soluciones a los problemas que surgen en las sociedades modernas.

“Es importante recuperar la actitud lúdica, a partir de comprometerse sabiendo que el juego es mucho más que diversión y placer, se trata del ejercicio y la expresión de la libertad, el juego pasa por lo social e incluye el aprendizaje de derechos y deberes entre iguales, los adultos debemos comprometernos a recuperar el juego en la escuela, los parques y sobre todo en los hogares”  afirma Moreno. 

Se hace necesario destacar que un chico que no tiene oportunidad de jugar, o que demuestra poco interés en ello, presenta diversas dificultades en su desarrollo.Y para empeorar el panorama algunos padres no reconocen la importancia del juego y reducen el tiempo que pueden dedicarle a sus hijos.  

Muchos niños desarrollarían su creatividad hasta niveles más altos si jugaran más a menudo con sus progenitores. Estas actividades en familia son absolutamente necesarias para estrechar los lazos de confianza y comunicación. 

Los padres al involucrase a través del juego con sus hijos participan en el proceso de descubrimiento del mundo y de ellos mismos. Corresponde a una maravillosa manera de acercase a los niños, de comprenderlos y conectar con ellos para además brindarles y recibir su cariño. Es una relación recíproca y armoniosa.  

Ignacio Moreno considera que cuando tenemos la disposición y la actitud fluye la creatividad “Si nosotros vamos a jugar, tenemos que tener la disposición de hacer el ejercicio de la libertad de jugar, lo primero que debemos recuperar es la actitud, debemos vivir sin tener la vergüenza de ser felices, eso es importante”.  

MUCHAS RAZONES  

• Los niños serán más alegres y entusiastas si los adultos también lo son. Los pequeños  se guían por los estados emocionales de sus padres, así como por sus acciones. Es difícil que desarrollen un sentido de la diversión si casi nunca ven divertirse a sus padres.

• Proponer juegos interesante y estimulante para que los niños piensen y decidan por sí mismos cómo llevarlos a cabo.

• Posibilitar que los propios niños evalúen por sí mismos sus éxitos.

• Permitir que todos los jugadores participen activamente durante todo el juego, es decir, que se  involucren adquiriendo a su vez un compromiso. 

• Lo importante es que sea el adulto el que se adapte al juego del niño y no al contrario.

• Estar juntos es lo más significativo. Siempre surge algo especial cuando se dedica tiempo a estar juntos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario