MariteOtero en "Un Mundo Sin Igual" Banco Exterior

lunes, 11 de junio de 2012

Ayudando al niño desobediente


Los refuerzos son clave en la educación.


María Teresa Otero 
mtotero@cadena-capriles.com



La desobediencia es un problema al que con cierta frecuencia deben enfrentarse tanto padres como educadores. Según Iraima Pérez psicóloga especializada en orientación de conducta “es desobediencia el no acatamiento de una orden o instrucción, siendo considerada esta conducta como parte natural de proceso evolutivo de los niños, es algo que  aparece y nos da la idea de cuál va a ser la personalidad del pequeño”.

La desobediencia muchas veces es parte del proceso de crecimiento, los niños pasan por fases en donde desafían y contrarían a sus padres, probando los límites de las reglas. 

La especialista identifica la desobediencia cuando se le pide al niño que realice una conducta y este no la hace o comienza a hacerla en un intervalo de tiempo superior a lo establecido, cuando se le solicita al niño que interrumpa una conducta actual o que no empiece una conducta que esta por ocurrir y el pequeño no lo hace antes del tiempo prefijado, en el momento en que el  niño no realiza una conducta establecida como norma “en esta casa no se come en las habitaciones” o cuando el niño realiza conductas que explícitamente se les ha prohibido, es necesario tomar como punto de referencia  un límite de tiempo de 20 segundos, desde que se ejecuta la orden para su cumplimiento. 

Sin embargo desde casa podemos estar impulsando el incremento de la desobediencia “una de las cosas más importante que propicia la desobediencia son los estilos de interacción coercitivas entre los miembros de la familia, cuando una familia es muy punitiva los niños van a tender a no acatar esas órdenes, así mismo cuando hay una disciplina inconsistente entre los padres o cuidadores, cuando hay una disciplina irritable o explosiva, cuando hay baja supervisión o reforzamientos negativos” asegura Pérez.

A la hora de educar a un niño es imprescindible tener presente la importancia del reforzamiento en la conducta. La especialista aclara que “un refuerzo es todo aquello que aumenta la probabilidad que una conducta se mantenga, puede ser positivo o negativo” es difícil que un niño se porte bien solo porque es su deber. Si la conducta positiva se refuerza se mantendrá, mientras que si no se refuerza se extinguirá.

Se pueden utilizar muchos tipos de reforzadores: los reforzadores materiales como dulces, juguetes, obsequios.  Los reforzadores de actividad  bien sea jugar con los amigos, ver la TV, pintar. Los reforzadores sociales, como cumplidos, sonrisas, abrazos. En un primer momento los reforzadores materiales y los de actividad son los más potentes, por lo que se recomienda utilizarlos en los primeros momentos del aprendizaje de una conducta. 

Principios fundamentales para aplicar reforzadores

1.- Resultan más efectivos cuando se administra en los niños inmediatamente después de la conducta que queremos reforzar
2.- En las primeras fases del aprendizaje debe aplicarse de forma continua
3.- El niño debe conseguir mucho refuerzo con poca conducta, esto lo motivará permanentemente.
4.- Cuando una conducta es compleja, hay que reforzar cada uno de los pasos que la compone  y no esperar a que la conducta se logre en su totalidad.
5.- Cuando la conducta se aprende y se da con cierta frecuencia, conviene dejar de reforzarla de forma continua para reforzarla intermitentemente.
6.- Si el niño no es reforzado perderá interés y su conducta puede presentar deficiencias.

Para iniciar un cambio desde el hogar es necesario Identificar la conducta y sus causas (escasa atención de los padres, padres que  aspiran a la perfección, privación al niño de satisfacciones y privacidad cuando no cumple con exigencias desmedidas, celos por el nacimiento de un hermano, etc) y describir las conductas enfocándonos en mantener una actitud serena y tranquila,  así como ubicando las posibles alternativas con la finalidad de ponerlas en marcha de forma firme y segura.  Es necesario Aprender  a utilizar recompensas verbales y físicas e ignorar conductas inapropiadas “A veces tienes que ignorar, las pataletas tienen que ser ignoradas si estamos en un ambiente seguro, ya que el atenderlas va a incrementar la probabilidad de la conducta, entregándoles el control al niño” Asegura la psicóloga Iraima Pérez. Al Ignorar la conducta el niño acabará dándose cuenta de que ya no atrae la atención que desea. 


Ignore las pataletas.
1.- Evite el contacto visual con el niño e incluso salir de la habitación donde él esté.
2.- No hablar con él, evitar hacer reproches, que son también formas de prestar atención
3.- No mantener ningún contacto físico y si se acerca, apartarse.
4.- Es necesario ignorar al niño cuando la conducta comienza y dejar de hacerlo cuando la  conducta inadecuada termina.
5.- Este procedimiento no debe ser empleado cuando la conducta pueda suponer un riesgo para el propio niño o para otro.


3 comentarios:

  1. Hola Maria Teresa. Estupendo artículo. Muy útil tanto para los docentes como para los que somos padres. Gracias por compartir tan valiosa infomación. Te dejo un enlace a mi página también dedicada al mundo de la educación, por si te interesa visitarla. Un cordial saludo. http://www.actividadesinfantil.com

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  2. Gracias :) me encanta que te guste!! participo en un programa de radio llamado Diálogos Educativos en donde recomendamos páginas web con fines educativos, voy a chequear la tuya :) gracias por escribir

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  3. Hola Maria Teresa, yo llevo un proyecto de formación a familias y educadores y cada mes imparto distintos temas sobre educación de hijo en las escuelas de padres y madres: http://padresformados.es/
    La visión que yo tengo sobre la educación desde el hogar tiene un enfoque un poco distinto al que has mostrado en este artículo, te invito a leer el artículo que he escrito este mes:http://padresformados.es/responder-ante-las-rabietas-emocionales/

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